Llego yo esta mañana al zulo tan tranquilo, después de haberme pasado un fin de semana de no quitarme el pijama (y no es una coña literaria), y me dice Clandestino que si voy a escribir hoy algo sobre lo del rey y sus rifirrafes con Chávez y Ortega. Y no he podido contestarle otra cosa que, ¡¿Pero por qué no te callas?!
El caso es que últimamente me resisto a escribir cualquier cosa que huela a política por puro aburrimiento, pero es que la anécdota es de las jugosas, la verdad. Tanto es así, que este fin de semana se ha batido el record de bajo consumo de bombillas de la creatividad (de esas que aparecían en los bocadillos de los tebeos cuando a uno de los personajes se le ocurría algo brillante). Hay temporadas aburridas en las que la realidad no proporciona palitroques para construir tertulias, guiones humorísticos o viñetas, y las mentes pensantes se las ven y se las desean para provocar risotadas o debates sesudos. Pero hay días, como estos pasados, en los que una sola anécdota sirve para que los guionistas/humoristas/redactores puedan echarse una larga siesta porque la parodia ya está servida. ¿Que exagero? ¿Jugamos a pitonisos? (jugamos con trampa, claro, porque ya hemos visto bastantes viñetas en los periódicos y numerosas entradas de blog). Pongamos sólo dos ejemplillos:
- Buenafuente explotará la frase del gey, perdón del rey, durante toda la semana. Tiene un actor que ya imita al monarca desde hace tiempo y me lo imagino en su casa, con las pantuflas y el pijama ensayando a todas horas la frasecita de marras: ¡¿Pero por qué no te callas?! ¡¿Pero por qué no te callas?!, ¡¿Pero por qué no... (léase con el acento gangoso-real). Y Pablo Motos no se quedará atrás, ni Eva Ache, ni los guiñoles, ni Federico Jiménez Losantos (perdón, que este último se me ha colado, aunque cada día estoy más seguro de que su programa es de humor, del malo, pero de humor).
- ¿Cuánto tardará en aparecer un anuncio de este tipo?: Si quieres bajarte el tono o politono “pero por qué no te callas” a tu móvil, manda un sms al 0000 con la palabra clave CHAVEZ. Si lo que te gusta es la moda retro, bájate el tono o politono “¡que te pego leches!” mandando un sms al 0000 con la palabra clave RUMASA. Si te gusta el rollito Zapatero, bájate el tono o politono “Be water” mandando un sms al 0000 con la palabra clave TALANTE. Si no te gusta el rollito Zapatero, bájate el tono o politono “¿Dónde estaba Zapatero el día que mataron a Kennedy?” mandando un sms al 000 con la palabra clave RAJOY, o ACEBES o ZAPLANA o PEDROJ o LOSANTOS o ALCARAZ...
Y como colofón a la entrada, queda que yo dé mi particular visión sobre el suceso o sucedido, sobre las declaraciones de Ortega y de Chávez, sobre la reacción crispada del rey ante los cariñitos de Chávez a Aznar, sobre la espantada del rey ante los cariñitos de Ortega a los empresarios españoles, sobre la reacción sosegada de Zapatero, sobre la llamada de Aznar a Zapatero y al rey dándoles las gracias, sobre la “sorprendente” reacción del PP echándole la culpa a ZP hasta del diluvio universal. Pero es que no me apetece hablar de política, y eso que me tienta horrores disertar sobre esta monarquía que nos ha tocado vivir (a todos) y esa república que nos toca añorar (a unos pocos). Es que a mí últimamente lo que me apetece es atender a las musas y escribir. Y estar en pijama todo el día.
Yo es que me quedo con mis musas etéreas y con las de carne y hueso, y generosamente cedo a otros la inspiración gueal, digo real.
PD (tras leer algún blog más): Que digo yo que el estado podría contratar al padre Apeles, a la Milá y a algún periodista que yo me sé para que nos representen allende los mares. Ya que se trata de rebajar el debate político a los subsótanos, ellos lo harán mucho mejor y cobrarán bastante menos que el rey, digo yo (¿habrá quedado este último comentario demasiado político y demasiado rojo? ups).
Actualización del día después: ¿Soy o no soy un visionario? (vale era fácil preverlo...):
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