Ahora me encontrarás más a menudo en http://blogdeliterazurda.blogspot.com/

jueves, noviembre 22, 2007

Otra aparición en prensa y...

En mi afán un tanto absurdo de llegar a mi objetivo ilusorio de vender 500 tintas azules (pueden parecer pocas, pero con promoción cero es una cifra casi inalcanzable) hace unos días realicé un mailing a prensa escrita y radios locales, por si a alguno le pudiera interesar mi aventurilla literaria. Nadie me contestó. Pero resulta que en la revista Econorte, que se reparte gratuitamente por Fuencarral-El Pardo, en el número de noviembre han publicado un artículo bastantes extenso sobre la novela. Lo más gracioso es que nadie de mi familia se había dado cuenta (con la revista en nuestras casitas, claro) y me he enterado por el pescadero se lo ha contado a mi madre. Vamos, de chiste.
Pero con ser esta una buena noticia, ya que es mi tercera aparición en prensa, lo que más ilusión me ha hecho de hoy es que... ¡mi novela ha llegado a Vigo! Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Parecía casi imposible que la tinta azul fluyera hasta las tierras gallegas pero por fin lo ha conseguido. Y me hace muchísima ilusión que esas personitas tan riquiñas de Vigo, a las que no conozco pero a las que he cogido tanto cariño, compartan la aventura conmigo. Espero que disfrutéis leyendo la novela, de verdad.
Ahora, y para el que le apetezca, os dejo con el artículo (que es un pelín exagerado, todo hay que decirlo).
Besitos/azos para todos y todas.
PD:
Pinchando en el artículo lo podréis leer en grande, que mi escaner no da para más.


martes, noviembre 13, 2007

Siempre quise tener un blog en la playa y otro en la montaña (1)

Queridos blogueros y blogueras:
Aquí me tenéis dando rodeos para alargar aunque sea unos segundos una decisión que ya está tomada, después de cierres temporales catárticos, idas y venidas y movimientos aleatorios varios de veleta adolescente. No, no alarmarse (o no alegrarse demasiado pronto en su caso) que no cierro el blog ni me voy a cruzar los desiertos en busca de musas entre las dunas durante un lustro sabático. Intentaré no ponerme lacrimógeno, pero no esperéis mucho de un tipo que a sus 37 años sigue llorando a moco tendido cada vez que ve Dumbo.
Empezaré por el principio e intentaré ser breve (lo que no sé es si ambas premisas son compatibles). Ya lo he contado más de una vez, abrí este blog, animado por
Clandestino y con más dudas que Froilán a la hora de gastarle una bromita al abu JC I, rey del género chico (vamos, lo que viene siendo la zarzuela). Mi primera intención fue promocionar mi primera novela, y de ahí el nombre de este blog (nunca fui demasiado original). ¿Se cumplió el objetivo? Por encima de las expectativas. Muchos de vosotros ya habéis leído la tinta azul, todos con un cariño que jamás seré capaz de agradecer como debiera, y otros tantos están a la expectativa de que la tinta azul fluya hasta sus localidades (si mi distribuidora y la Casa del Libro, por ejemplo, tienen a bien trabajar un poquito, que a este paso podrán comprar mis obras completas en edición de bolsillo y traducidas al serbocroata). Si este objetivo se cumplió, más se cumplió otro que sinceramente no esperaba, que no es ni más ni menos que conocer a un montón de gente estupenda, con la que me río, lloro, debato, concurso, traduzco, rimo, me actualizo y aprendo día a día. No pienso nombrar a ninguno, porque la simple idea de olvidarme de uno solo me parecería tan absurdo como injusto. En poco tiempo, la novela pasó a un segundo plano en el blog, aunque por razones obvias la tengo siempre muy presente, y este espacio se ha convertido en un cajón de sastre o desastre en el que intento hablar de todo lo que se me pasa por la cabeza, que es mucho aunque no siempre sea acertado. A veces cuelgo una entrada que me parece que está incompleta porque sé que con vuestros comentarios se completará a lo largo del día o de los días venideros.
Hace tiempo, hablando con
Mayte, me decía que tarde o temprano tendría que abrir otro blog más general, o al menos cambiar el nombre de este, ya que vendrían otras novelas y nuevos proyectos, y La tinta azul de la memoria sólo sería una etapa más, muy bonita pero superada. Y no le faltaba razón. Y creo que este momento ha llegado. Y no veáis lo que me ha costado decidirme. Es increíble cómo se le puede coger tanto cariño a algo tan intangible como esta pequeña casita virtual. Estos días, preparando mi nuevo blog (porque hay nuevo blog) tenía una mezcla de ilusión por empezar un nuevo proyecto y la nostalgia por concluir en buena medida otro.
No, no voy a cerrar La tinta azul de la memoria. Espero que la novela me siga dando alguna que otra alegría aparte de muchísimos quebraderos de cabeza, y ésta seguirá siendo su casita preferente. Y ni os penséis por un segundo que os voy a dejar de dar el coñazo con mi ópera prima publicada, entre otras cosas porque llega la navidad y tendréis que regalar a vuestros amigos y familiares algún libro que no sea de tapas duras, leches, que son muy caros, XD (ahora recuerdo que
Estilografic, Clandes y yo no sabíamos lo que significaba XD y Wen amablemente nos puso al día). El día de mi presentación, justo antes de finalizar, el director de la editorial se acercó a mí y, tapando el micro, me recomendó que para acabar dijera a los asistentes que compraran mi libro. Pues eso, que compréis mi libro, coño (¿me seguirá dando tanto pudor siempre?).
Que nadie se espere un cambio brutal ni nada parecido (ni siquiera he cambiado de plantilla). Es más bien un cambio simbólico que otra cosa. Con él quiero dar un paso adelante y..., y...
Mejor dad un paso adelante conmigo y os enteráis del porqué ahora y cómo es mi/nuestra nueva casa. Pasad sin llamar, pero sin gritar, que estoy sordo pero de una sola oreja:


lunes, noviembre 12, 2007

Inspiración gueal, digo real

Llego yo esta mañana al zulo tan tranquilo, después de haberme pasado un fin de semana de no quitarme el pijama (y no es una coña literaria), y me dice Clandestino que si voy a escribir hoy algo sobre lo del rey y sus rifirrafes con Chávez y Ortega. Y no he podido contestarle otra cosa que, ¡¿Pero por qué no te callas?!
El caso es que últimamente me resisto a escribir cualquier cosa que huela a política por puro aburrimiento, pero es que la anécdota es de las jugosas, la verdad. Tanto es así, que este fin de semana se ha batido el record de bajo consumo de bombillas de la creatividad (de esas que aparecían en los bocadillos de los tebeos cuando a uno de los personajes se le ocurría algo brillante). Hay temporadas aburridas en las que la realidad no proporciona palitroques para construir tertulias, guiones humorísticos o viñetas, y las mentes pensantes se las ven y se las desean para provocar risotadas o debates sesudos. Pero hay días, como estos pasados, en los que una sola anécdota sirve para que los guionistas/humoristas/redactores puedan echarse una larga siesta porque la parodia ya está servida. ¿Que exagero? ¿Jugamos a pitonisos? (jugamos con trampa, claro, porque ya hemos visto bastantes viñetas en los periódicos y numerosas entradas de blog). Pongamos sólo dos ejemplillos:
- Buenafuente explotará la frase del gey, perdón del rey, durante toda la semana. Tiene un actor que ya imita al monarca desde hace tiempo y me lo imagino en su casa, con las pantuflas y el pijama ensayando a todas horas la frasecita de marras: ¡¿Pero por qué no te callas?! ¡¿Pero por qué no te callas?!, ¡¿Pero por qué no... (léase con el acento gangoso-real). Y Pablo Motos no se quedará atrás, ni Eva Ache, ni los guiñoles, ni Federico Jiménez Losantos (perdón, que este último se me ha colado, aunque cada día estoy más seguro de que su programa es de humor, del malo, pero de humor).
- ¿Cuánto tardará en aparecer un anuncio de este tipo?: Si quieres bajarte el tono o politono “pero por qué no te callas” a tu móvil, manda un sms al 0000 con la palabra clave CHAVEZ. Si lo que te gusta es la moda retro, bájate el tono o politono “¡que te pego leches!” mandando un sms al 0000 con la palabra clave RUMASA. Si te gusta el rollito Zapatero, bájate el tono o politono “Be water” mandando un sms al 0000 con la palabra clave TALANTE. Si no te gusta el rollito Zapatero, bájate el tono o politono “¿Dónde estaba Zapatero el día que mataron a Kennedy?” mandando un sms al 000 con la palabra clave RAJOY, o ACEBES o ZAPLANA o PEDROJ o LOSANTOS o ALCARAZ...
Y como colofón a la entrada, queda que yo dé mi particular visión sobre el suceso o sucedido, sobre las declaraciones de Ortega y de Chávez, sobre la reacción crispada del rey ante los cariñitos de Chávez a Aznar, sobre la espantada del rey ante los cariñitos de Ortega a los empresarios españoles, sobre la reacción sosegada de Zapatero, sobre la llamada de Aznar a Zapatero y al rey dándoles las gracias, sobre la “sorprendente” reacción del PP echándole la culpa a ZP hasta del diluvio universal. Pero es que no me apetece hablar de política, y eso que me tienta horrores disertar sobre esta monarquía que nos ha tocado vivir (a todos) y esa república que nos toca añorar (a unos pocos). Es que a mí últimamente lo que me apetece es atender a las musas y escribir. Y estar en pijama todo el día.
Yo es que me quedo con mis musas etéreas y con las de carne y hueso, y generosamente cedo a otros la inspiración gueal, digo real.
PD (tras leer algún blog más): Que digo yo que el estado podría contratar al padre Apeles, a la Milá y a algún periodista que yo me sé para que nos representen allende los mares. Ya que se trata de rebajar el debate político a los subsótanos, ellos lo harán mucho mejor y cobrarán bastante menos que el rey, digo yo (¿habrá quedado este último comentario demasiado político y demasiado rojo? ups).
Actualización del día después:
¿Soy o no soy un visionario? (vale era fácil preverlo...): Ver noticia

viernes, noviembre 09, 2007

Proesía nº2: Vuelvo

Vuelvo de un salto a subirme en el tío vivo. Afuera también gira todo. Ya que voy a girar, prefiero hacerlo desde dentro.

Vuelvo a subir para bajar. Vuelvo a bajar para subir. La pendiente se convierte en un balancín nervioso y aleatorio.

Vuelvo a huir de la quietud cenagosa, de esa quietud horizontal que se hunde para abajo. Estabilidad que se apellida cómoda pero con su alias de inmovilismo erosionando los tobillos y las muñecas.

Vuelvo a prepararme para la caída. No por conocerla sé que dolerá menos. Sólo espero que abajo esté tersa la cama elástica.

Vuelvo a hacer números, a ponderar costes y beneficios. A punto de conocer el saldo rompo los números y vuelvo a las letras.

Vuelvo a necesitarte cerca y a tenerte lejos. Quizás tú necesites tenerme a medio camino.

Vuelvo a desearte cerca y a sentirte lejos. Demasiada distancia entre el deseo y el objeto del deseo. Sobre todo cuando está tan cerca.

Vuelvo a echarte de menos y aún no te he perdido. O sí.

Vuelvo a encontrarte pero todavía no sé quien eres. Quiero encontrarte sin buscar. Que me encuentres tú a mí.

Vuelvo con cautela, desconfiando de las esquinas que antes abrazaba. Cautela que perderé con lo que encuentre.

Vuelvo a confundir las lágrimas. Dulce, amargo, salado. O son lágrimas indefinidas o mis papilas perdieron destreza.

Vuelvo a prometer que es la última vez que lo intento, vuelvo a sentir la merma de fuerzas. Pero sé que sólo hay una última vez.

Vuelvo y, en ese gesto, descubro que nunca me fui.

miércoles, noviembre 07, 2007

(Paréntesis catártico)


lunes, noviembre 05, 2007

Mi cachito de burbuja transparente

Dentro de poco hará un año que inicié descreído y expectante este blog. Descreído porque no pensé que fuera un medio que me aportara grandes cosas, y expectante, porque Clandestino (el que me introdujo en ello), me insistía en que el mundo de los blogs era interesante.
Siempre lo he contado. Lo abrí con la idea de promocionar mi novela. Pensé que era una buena forma de darme a conocer, pero el blog cobró vida y superó el objetivo inicial, y la novela ha pasado a un segundo plano (ahora es cuando el coro de blogeros/as me grita lo de “será hipócrita el tío zurdo, si estamos de la tinta azul hasta la punta del... bolígrafo"). Ahora vomito mis barricadas pacíficas, mis metrohistorias y descotidianidades, relato en prosa y en proesía. Y sí, hablo de mi novela, de mi niña, y de mis futuras novelas y proyectos.
Pero lo mejor de los blogs, sin duda y sin miedo a parecer cursi porque lo soy y lo tengo asumidísimo, son las personas que he descubierto; cronistas mordaces, humoristas que me troncho, escritores originales y sensibles, articulistas que tendrían cabida en un periódico ideal escrito por nosotros, corazones enormes, y mucha piel, muchísima piel. Uno de mis blogs favoritos es
Mi burbuja transparente, porque la persona que habita bajo su cúpula, construye cada día uno de los blogs más de verdad de los que visito. Después de sus vacaciones me dedicó una entrada preciosa sobre mi novela y hace poco me dedicó una entrada encantadora y zurda. Estaba en deuda con ella desde hacía tiempo, así que hoy la saldo con sumo gusto. En su blog (que os recomiendo si aún no sois adictos a él) mezcla música, historias inventadas, historias de otros e historias propias, sin pelos en la lengua: con el corazón en la lengua.
Y por eso, y siguiendo con mi etiqueta de
Relatos dedicados, hoy le dedico mi entrada a ella. Y lo hago de la peor manera que sé hacer, porque soy un poeta nefasto. ¿Y por qué entonces lo hago? Porque soy un tipo muy raro...
Soneto estrambótico para Belén

Imagina con la mirada ausente
los caminos de sus dedos adiestrados,
relajando corazones contracturados,
protegida en su burbuja transparente.

Añora los momentos teatrales,
su voz resentida no se apaga,
actriz, guionista, a veces maga,
que cambia el final de ciertos males.

Empiezo mi jornada en su burbuja,
de incógnito leo sus calentones,
y me idiotiza por un rato, la muy bruja.

Adereza sus entradas con canciones,
escribe sobre sábanas de satén
y nos deja, marcados, chupetones.

No sé si la he descrito bien...
Os propongo un acertijo.
¿Mujer de cinco letras?... Belén.